miércoles, 7 de marzo de 2012

EL BAILE EN GALICIA - JUANJO LINARES-

El 20 de febrero del año 1986 - editado por Galaxia- apareció bajo este título el libro de Juanjo Linares, me gustó, porque por fin existía un volumen que se ocupase de los bailes tradicionales gallegos, me pareció difícil interpretar  los mismos, pero existía un camino a seguir.
Paso el tiempo, y, en un obradoiro de la Xunta de Galicia en la ciudad de Lugo en el año 1999 -una profesora venida de Australia, a la que yo le diera un curso en Sidney, participo en el mismo- Juanjo Linares era el profesor. Al verle bailar le pregunto:

-¿no serás alumna de Calixto Alban? ¡Ese estilo solo puede ser de él!

Así nació la amistad entre “el gran profesor” y yo. Viaje a Madrid y nos encontramos en la Cava Baja. Hablamos durante muchas horas sobre el baile tradicional gallego, sobre las personas que hacían trabajos de “recollida”, sobre la importancia de crear una metodología que sirviese esas “recollidas” y en definitiva, para interpretar los bailes gallegos, sobre la idiosincrasia de los que nos dedicamos al baile tradicional. Le comente, que de su libro no entendía algunas cosas, sonrió, y, se desato una larga explicación sobre la necesidad de tener como base, una formación clásica, para poder interpretarlo. Se habían pasado las horas chalando sobre baile y nos sorprendió la noche, quedamos para el día siguiente. Al punto de encuentro llego puntual con un ejemplar de su libro bajo el brazo, extendiéndolo me lo ofreció diciendo:
-          ¡Ahí veras lo que pienso de mi libro!
No me atreví a ver lo que había escrito hasta llegar a mi casa. Seguimos intentando descifrar el enigma que es el baile tradicional en Galicia y se pasaron las horas sin hallar soluciones, pero creando muchos interrogantes.
Muchas fueron las veces en las que me encontré con él en Madrid, Juanjo Linares, era un gran profesional del Baile tradicional gallego que nunca tuvo su merecido agradecimiento  en Galicia, fue un profesional de reconocido prestigio en toda España, pero que los gallegos no hemos sabido valorar. El siempre me hablaba con un melancólico resentimiento de ese desaprovechamiento, hacia su persona.  

A los pocos días de salir a la venta  “O Saber do Pobo”. Me llamo para felicitarme, comentando sobre el mismo, ¡Debieras haber publicado  5 tomos, tienes conocimientos para hacerlo ¡La verdad es que me sentí orgulloso de su análisis! Meses más tarde fui a Madrid con un volumen dedicado al Gran Maestro, tan solo me atreví a escribir en la misma “A Juanjo Linares, ¡gracias profesor!”  
Quiero empezar mis comentarios sobre el Baile Tradicional Gallego, con un rendido homenaje a Juanjo Linares (1933-2009), porque muchas de las opiniones que aquí encontrareis, son fruto de conversaciones con él, o estudiados en libros que me aconsejaba para un mejor conocimiento del baile tradicional.




“Aunque no esté de acuerdo, en todo con él –quiero decir el libro este- Encantado de haberte conocido y espero que haya nacido una buena amistad.  Abrazos” esta fue la dedicatoria de Juanjo Linares.
Un día os contare en lo que no estaba de acuerdo.

jueves, 1 de marzo de 2012

EL PIMPÍN Y LA CHASCA - LEYENDA

De los pajarillos que alegran los campos de Galicia, son muchos los que tienen su leyenda folklórica,  de porque nos alegran con sus cantos, responden a preguntas, tienen un monótono sonido, o nos pronostican la climatología dependiendo de su vuelo, etc. La observancia aldeana, les busco un motivo, un condicionante que nos explica y justifica la reacción de algunos, la desconfianza de otros, el canto de muchos, esos nuestros aldeanos que vivian sin la vorágine atrapadora de las prisas cotidianas, tenían tiempo, tiempo que podían emplear en observar y así justificar condiciones y acciones de aquello que le rodeaba. Podían inventar leyendas que en las horas del sosiego contaban a los más pequeños y eran transmitidas de boca en boca para el solaz de todos los que las escuchaban. Eran historias que contadas con gusto y placer, servían para alivio de aquellos trabajos pesados en el campo. En las largas noches de invierno, los más viejos de la casa arremolinaban a los niños entorno de su leyenda. Hoy que las prisas nos atenazan,  la televisión y las nuevas tecnologías, han sustituido a nuestros mayores, yo, aun sigo añorando tiempos que ya no volverán y es por eso que hoy quiero contaros el porqué del pimpín (pinzo vulgar) y la chasca (carbonero común), a los dos  podemos encontrarlos en cualquier aldea gallega dispuestos a mostrarnos la explicación  de su condición. Esta leyenda la escuche hace tiempo y es típica de la zona de Montes (Pontevedra).


El PIMPIN (pinzón vulgar) es un pájaro habitual en la naturaleza gallega, si recorremos cualquier robleda podremos escuchar su canto, es un canto muy hermoso con alegres trinos, podríamos decir que es el pajarillo que atrapo a S. Ero* con su canto, (según la leyenda. S Ero, noble gallego del siglo XII, que no podía tener hijos, tuvo una noche cierto sueño en el que la Virgen le pidió que fundase un monasterio, para que así tuviesen la descendencia espiritual y que así pasaría a la historia. S. Ero decidió transformar su palacio en monasterio y se convirtió en su Abad. El, se preguntaba a menudo, ¿Cómo sería el Paraíso? Y todos los días le rogaba a la Virgen que se lo permitiese ver. Un día, paseando el Abad por los bosques cercanos al monasterio, quedo ensimismado por el cantar de un pajarillo, sentándose bajo un roble para escucharle. Volvió al monasterio y quedose sorprendido de que los monjes no eran los que él había dejado allí, les pregunto lo que había sucedido y nadie pudo contestarle - pues no le reconocían- tan solo le dijeron el año en el que estaban y el Abad entendió lo ocurrido, habían pasado 300 años.  En ese mismo instante, falleció a los pies del monasterio.) 



LA CHASCA (carbonero común) es un pajarillo de carácter nervioso, le podemos ver entre los arbustos gallegos, no quedándose parado un solo instante en una rama. Las peleas entre machos es muy común, cuando estas se producen la chasca emite un sonido monótono que nos recuerda el chasquear de dos piezas metálicas, o el ruido que resulta de separar súbitamente la lengua del paladar. En definitiva un sonido no muy agradable para el oído humano. Ese es el canto del carbonero común.


LA LEYENDA

Camino de Egipto iba la Sagrada Familia, y, habiéndose enterado Herodes de su huida, mandó a sus ejércitos perseguirles. Los soldados en su búsqueda, preguntaban a los animales por si hubiesen visto el paso del Niño, los pájaros les respondían con sus cantos, la chasca le decía:
-          ¡ chas, chas ¡ ¡por aquí ben vas!, ¡ chas, chas ¡ ¡por aquí ben vas!*
Los soldados proseguían su viaje, seguros de seguir a la Sagrada Familia. Al encontrarse con el Pimpín le interrogaban y este con sus cantos les respondía:
-          ¡pimpín, pimpín! ¡por aquí non vin! ¡pimpín, pimpín! ¡por aquí non vin!*
Este canto confundía a los perseguidores y haciendo que María, Jose y el Niño ganasen tiempo el su huida a lomos de la burrilla.
Paso un tiempo y nuevamente el ángel se le apareció  en sueños a S. Jose, diciéndole que ya podía volver a su tierra, porque Herodes había muerto y que ya no existía peligro para su regreso. Jose se puso en camino de Nazaret. Por el camino, la Virgen se fue encontrando con los animales que salían a su paso. Al ver a la chasca, la reconoció y le hablo:
-          ¡tú que ibas aconsejando a los soldados y descubriendo nuestro rastro, serás por la eternidad un pájaro de canto monótono y molesto a los oídos de aquellos que escuchen tu canturreo y por siempre serás desconfiada!
Siguiendo el camino, se encontró con el Pimpín, que estaba en un arbusto, y la Virgen al observarlo le bendijo:
-          ¡hermoso pajarillo, tú, que protegías al Niño Dios en la huida de Herodes, confundiendo a los soldados que nos perseguían, serás por siempre bendecido, tu canto será hermoso, los hombres te admiraran por él, alegraras los días de aquellos que tengan la dicha de escuchar tus trinos.
Esta es la leyenda de dos de los pajarillos tan comunes en nuestras aldeas, los dos hermosos y necesarios, pero los ancianos del lugar, no dejan de recordar, al verles, el porqué de la diferencia en sus cantos.

  • *San Ero de Armenteira- Pontevedra  (su historia aparece en las Cantigas recopiladas    por Alfonso X El Sabio 1221-1284)
  • *Chas chas, por aquí bien vas
  • *Pimpín pimpín, por aquí no le vi.